Don Gumersindo Roldán en sus conferencias
sobre la historia de la Iglesia de Salto dice que: "para
1762 ya existía la capilla con su capellán y este último no debe haber
sido otro que el mercedario Fray Pantaleón Guzmán, hijo de Antonio y
María Benites".
Confieso no haber podido hallar la estadía de este religioso en Salto aunque he averiguado parte de su trayectoria.
Fray Pedro Chavez, Teniente de Cura de la Viceparroquia de Arrecifes dice
que el 4 de noviembre de 1777 "puso O(óleo)
y Chrisma el Padre Predicador Fray Pantaleón Guzmán, de la Relign. de la
Merced con mi licencia a las seis de la mañana, el que Bautisó por
necesidad un Religioso Recoleto, al hijo del Capitán Juan Andrés Rivera
y de Doña Gregoria Ávalos. P.: Dn. José Cuello y Da. Rosa Basán, de q'
doy fe".
En 1784 lo encontramos en las reducciones de Santiago de La Cangayé de
indios Mocobíes. (8)
El 28 de junio de 1787 nombrado por el Virrey Loreto, arribó al fuerte de
Carmen de Patagones en relevo de Fray Juan Ignacio Molina y allí
falleció el 28 de febrero de 1790. (9)
(XI)
Situación
de Soldados Pobladores
Debemos
recordar que en el año 1762 la Compañía de Blandengues La Invencible
atravesaba por un estado de pobreza y hasta de hambre muy grande.
En un notable Memorial del 25 de abril de dicho año enviado por el
Capitán José César de Conti al gobernador Don Pedro de Ceballos y a
cambio de los 16 meses que se les debe, dice que: "
solo piden algún socorro para poder tapar nuestras carnes y tener con que
alimentarnos y nuestras familias". (10)
Don Gumersindo Roldán fue quien primero publicó parte de este Memorial,
luego la Revista Presencia de la Parroquia San Pablo y la Sra. Nobelda
Abril de Ciafardini. Es esencial este documento para comprender la
situación de los capellanes y el aspecto espiritual del incipiente
poblado rural que clamaba "...que el Capellán de esta Compañía se
le consiguiese el título de Cura Vicario de este poblado para que estos
pobres vecinos experimentasen algún alivio en tan crecidos derechos como
les lleva el Cura Teniente del Río Arrecifes, quien jamás aparece en
esta situación, si no es cuando se le ofrece algún particular negocio,
pues el Capellan asiste en la administración de los sacramentos a los
enfermos y estar a su cabecera hasta la última hora, y después que han
fallecido tienen que llevar el cuerpo en una carreta 8 leguas de este
fuerte y entregarlo a dicho Cura Teniente para enterrarlo, llevándose 25
pesos por los derechos y por los correspondientes casamientos acontece lo
mismo, hallándose estos pobres en la mayor desdicha por lo que ya que
éste, nuestro Capellán le lleva el trabajo, pudiera ser él absoluto,
sin que por esto perjudicase las Cuartas del ordinario de poder enterrar
en su capilla y casar solo a los moradores de este pago, que por sus
derechos con quasi nada se contentará..."
(XII)
Descripción de la
Capilla. Traslado
En el año 1766 un nuevo Capitán, Don
José Linares, al hacerse cargo del Fuerte expresa respecto a la Capilla
que tiene "su techo, algo maltratado, de paja de Santa Fe y tejido,
sus paredes embostadas por lo exterior e interior y caladas por dentro y
por fuera, su puerta bien acondionada de cuero, su pilita de agua bendita,
sus vajillas de comunión, su mesa de altar y sus mesitas colaterales, su
nicho bien formado y en él colocado un busto de San Antonio de madera de
uno de alto; al óleo y parte dorada, en su nicho dado al óleo, su
ventana para luz del altar y su bastidor de lienzo, su crucero de madera y
otros, dos dichas en el cuerpo de la capilla, ocho estampas de distinta
magnitud". También se describe en este documento su ornamento. (11)
La época del traslado del Fuerte y
Capilla San Antonio del Salto, desde su situación en la confluencia del
Arroyo Saladillo chico y el Río Arrecifes a la manzana donde actualmente
se encuentra la Municipalidad, atribuido a las inundaciones y al crecimiento de pobladores, no ha podido aún ser determinada.
El informe que el Comandante Francisco Balcarce pasa al Virrey Vertiz el
1º de diciembre de 1781 sobre el estado de las Guardias dice que el Salto
"no tiene Iglesia, y en un pequeño Rancho, se celebra la Misa".
(12)
A su vez Fray Francisco Chaves luego de dejar el cargo de Capellán del
Salto en 1797 peticiona un subsidio y los vecinos, en apoyo de la solicitud, entre otros de sus méritos dicen "sin contar con
la
capilla de piedra que nos deja hecha con mucho dispendio de su
peculio...". (13) Esta expresión parece indicar una construcción
distinta y posterior a aquella.
Debemos tener presente que en 1779 el Diario de la expedición al mando
del Teniente Coronel Francisco Betbezé de Ducós para trazar un nuevo
plan de fronteras decía que se debía "regularizar la maior parte de
los fuertes que estan en disposiciones despreciables". Por lo que
desde 1780 aproximadamente habría comenzado el traslado del Fuerte y
Capilla del Salto.
Citas
8.- Padre José Brunet.
Trabajos. Revista Estudios (Madrid) p.324
9.- Revista ARCHIVUM, Buenos Aires XI (1969) p.101.
10.- Acuerdos del Extinguido Cabildo de Bs. As. S. III T. IIIp. 78, A.G.N.
Sala i 1-4-1 y Sala IX 28-9-2 legajo 4.
11.- A.G.N. Comandancia de Frontera. Sala IX 1.5.2
12.- Id. Legajo 5 (1780 - 1803)
13.- Gumersindo Roldán. Conferencia sobre Historia de la Iglesia de
Salto.